ARCO DE LA ESTRELLA SIGLOS XV-XVIII (V)
HISTORIAS DE LA VILLA DE CACERES
PUERTA NUEVA
ARCO DE LA ESTRELLA
SIGLOS XV-XVIII (V)
Año de 1726
Crónica desde la calle Cuba de mi Llopis Ivorra
Dando vueltas como un zascandil y más mosqueado que Extremeño esperando el tren, andaba en el capítulo anterior don José de Ovando, era este el Regidor de la villa cacerense, comisionado por el concejo, para tratar de que se advinieran a acuerdos las dos partes interesadas en las obras de renovación de la Puerta Nueva, que daba acceso a la cerca amurallada, don Bernardino de Carvajal, conde de la Enjarada que trataba de ampliar el arco de entrada, colocado unos canes en los pilares para dar fácil transito a carros y coches que se dirigieran hacia su casa, palacio de los Toledo-Moctezuma, y a la permitir mayor accesibilidad al comercio intramuros, por otra parte el Obispo don Sancho de Velunza y Corcuera, empeñado en hacer una bóveda nueva donde albergar la imagen de la Estrella, mandada tallar por el a un Maestro de Badajoz, en sustitución del cuadro de la misma virgen que hasta la fecha había. A todas las peticiones del prelado, asentía el Conde, más cuando le llevaban aviso de que se aceptaban el Obispo cambiaba de opinión, este prelado prepotente y veleta, a la última aceptación de don Bernardino de correr el con todos los gastos ocasionados y que se pudieren ocasionar, contesto el obispo, que verdes las han segado y que la imagen mandada hacer por él, había pensado aplicar otro fin a la imagen.

Cuando por fin el Regidor don José de Ovando, llevo al consejo las últimas conversaciones mantenida con ambos protagonistas, viendo las resoluciones contradictorias del Sr. Obispo, y entendido por el concejo de la villa su resolución, se acordó que luego empezasen la obra que muchos días había convenida con el sr, Conde la Enjarada don Bernardino de Carvajal, siendo de utilidad pública y que todo se ejecutase quedando la Puerta y Muralla con la seguridad e imagen que se hallaba antes de estas obras, para lo cual comisiono el concejo al Regidor don José de Ovando.
Aquel inolvidable 3 de julio de 1726, antes de abandonar el salón de sesiones , los componentes del consejo de la villa, cansados ya de los vaivenes del su ilustrísima, veleta en sus decisiones, y más en este asunto de mayor importancia y de interés publico como era el que ocupa, decidieron sin más explicaciones, notifico al conde de la Enjarada, que aquel mismo día, sin dilatar en una fecha más, teniendo en cuanta lo mucho del tiempo trascurrido desde que se concediera licencia para la realización de las obras de mejora, dispusiera el derribo de la llamada Puerta Nueva y lienzos adyacentes de la muralla, sin hacer caso a lo que opinara su Ilustrísima, tan serio se tomó el acuerdo que aquel mismo día 3 de julio, el Maestro de albañilería, Encinales, con varios ayudantes a sus órdenes inicio los trabajos de la reforma proyectada, de este hecho existe un acta extendida el mismo día 3por el notario apostólico don Francisco García Moreno, en él se describe con detalle el estado con detalle de la arquitectura de la antigua Pureta Nueva a principios del siglo XVIII, acta ordenada levantar por el Obispo don Sancho, viendo claro el propósito de llevar adelante el pleito ya iniciado, sin tener en cuenta las consecuencias que de este pleito pudiera emanar, la pugna surgido entre su ilustrísima y la opinión cacerense, representada en los caballeros componentes del concejo de la villa.

EL ACTA
Francisco García Moreno, notario apostólico, publico y ordinario de este Obispado de Coria, de visita en el y de la Vicaria de esta villa de Cáceres, doy fe y testimonio, de que habiendo reconocido la puerta de la Villa, por donde se baja desde la Plazuela de Santa María a la plaza Publica de esta dicha villa de Cáceres, el nicho de nuestra Señora de la Estrella, incorporado a ella y la muralla a que corresponden puerta y nicho, y así mismo habiendo procedido a tomar medias de las que se hará mención, hallo que el estado que tienen la puerta y la muralla y el nicho, es el que sigue. Es la referida puerta un arco de cantería, por parte que mira a la plaza pública, encima de ella están esculpidas en ella las armas reales de su majestad, y tiene dos puertas de madera que se abren a la parte de la villa, las cuales tienen de alto quicio quince cuartas (Tres metros y cincuenta centímetros aproximadamente) además de una cuarta en el extremo que hace el fin del arco, y de anchas tienen ambas puerta otras quince cuartas, no llegando al suelo quedando al vacío de una vara , poco más o menos a causa de haberse peinado el suelo, al que llegaban las dichas puertas, por las obras de la calzada nueva, que se hizo hará seis años, para el paso de coches y carros en derechura a la Plaza, la cual dicha calzada tiene pretiles a los lados, y cincuenta varas y medias de largo (unos sesenta metros), empieza con nueve varas y media de ancho, y remata en siete varas de ancho, por la parte de adentro de dicha puerta mirando hacia Santa María y del Palacio Episcopal, tiene dos pilares de canterías incorporados con el referido arco que sobresalen tras cuarta del grueso de la pared de la muralla, son de esquina viva y sobre ellos la muralla, está fundado un arco de ladrillo sobre el que está el nicho de Nuestra -Señora de la Estrella, y siendo el dicho hueco que tiene abertura de quince cuartas, viene a caer la esquina que hace la mencionada puerta hacia el Palacio Episcopal de su Ilustrísima, por la pared principal y esquina en la que está la torre del palacio tres cuartas más adentro de la calle de forma que queda cubierta la dicha esquina con la muralla hasta tres cuartas, y por encima, del pilar que está a la izquierda conforme se baja de la plazuela de Santa María, hay unas escaleras de cantería por donde se sube a al muralla y torre del Reloj para regirle y también para encender el farol del nicho de Nuestra Señora de la Estrella, las puertas del arco de cantería, pilares, arco de ladrillo y nicho de nuestra señora están dentro de la muralla, la cual muralla corre por toda la circunferencia de la villa cacerense, teniendo diferentes puetas a demás de esta, siendo el grueso de la muralla de dos varas y cuarta distribuidas de esta forma, la vara y media que sirve de entrada y piso, y lo demás pertenece a las almenas o pared, o cortinas donde están las almenas, así mismo doy fe de haber visto que Francisco Encinales, maestre alarife y vecino de esta villa y con diferentes peones, están demoliendo la obra nueva del nicho que se estaba ejecutando por orden de su Ilustrísima, y en fe de ser cierto cuanto expresado doy el presente mandado al señor Vicario General de dicho obispado de Coria, el que fecho y firmo en la villa de Cáceres a tres días del mes de julio de mil setecientos veinte y seis años, En Testimonio de Verdad.
Francisco García Moreno – rubricado.

Como puede apreciarse, el notario apostólico, reseño con detalles como era la puerta nueva, por eso he copiado completa el acta que levanto a petición de obispo don Sancho Velunzas y Corcuera
(Fuentes Gervasio Velo-Arco de la Estrella)


Agustin Díaz
.jpg)