HISTORIAS DE LA VILLA DE CÁCERES-IGLESIA SANTIAGO DE LOS CABALLEROS (II)

21.01.2020 18:18

              

                          IGLESIA DE SANTIAGO DE LOS CABALLEROS (II)

                                                   Iignum Crucis  

Crónica desde la calle Cuba de mi Llopis Ivorra   

El señor D. Bernardino de Carbajal, tío de Francisco de Carbajal, a la sazón Arcediano de Plasencia, dejo en la casa de su hermano Juan de Carbajal y Sande, un gran pedazo de la preciosísima y estimada reliquia de Iignum Crucis, que con veneración conserva Cáceres, siendo uno de los mayores que del divino madero se halla en la cristiandad, que se manifiesta a los fieles desde la primera vísperas de su invención, que se cantan, y todo el día siguiente, en que se celebra fiesta en su capilla, concurriendo innumerables gentío de los pueblos cercanos, siendo en 30 de Marzo de 1.703, ante Pedro Ramos, escribano, otorgó escritura don Juan de Carbajal y Sande , conde de la enjarada , expresando que, hallándose con una insigne reliquia  de la Santa Cruz, en que murió Jesucristo , con el adorno de un retablo sobredorado en la capilla de su casa en la que había estado y a esta fecha todavía se encuentra y por motivos que se le ofrecieron , tuvo a bien , que tan preciosa reliquia se llevase a su capilla mayor de Santiago , y dentro de ella se colocase en un altar, para que los fieles la venerasen , y mando se colocase en dicho retablo en un nicho , al evangelio, como así se ejecutó ,llevando el retablo y colocándole, donde estuvo algunos días sin llevar la reliquia, a causa de que habiendo reflexionado más bien  el caso, mudo de dictamen y desistió de llevarla, siendo su voluntad no saliese de su casa  y capilla, por lo que en 25 de dicho mes por la tarde , mandó remover el retablo y devolverlo a su casa, por no haberse bendecido aun el altar , ni celebrado en él , por cuya diligencia se hizo cierta justificación por el visitador general y , remitida a l señor obispo este expidió despacho contra el otorgante y personas que removieron el retablo, pero dicho señor por evitar pleitos y habiendo sido solo quien lo mando retirar , por ser suyo propio y llevado a casa suya sin intervención ajena y siendo el retablo de la reliquia , volvía a ocupar su sitio, pero este no obstante quería devolver a colocar en la capilla de Santiago, y después trasladarlo a su casa por términos judiciales , y para que en lo sucesivo no le parase perjuicio .

                                    

            

                                                                            Retablo y Cristo Nazareno,

Don Bernardino de Carbajal, hijo de Francisco de Carbajal y de Aldonza de Sande, fue maestro en sagrada teología y gran letrado, obtuvo la capellanía de D, Vidal, que fundó Gonzalo Lorenzo Espadero, abuelo de Juan García de Ulloa su tercera abuela, según bula de Alejandro VI, dada en roma, siendo el año de 1,495, donde también parece que fuera canónigo de Badajoz, en la prebenda que vacó por muerte de don Rodrigo de Osma, natural de Cáceres, comensal y camarero de dicho sumo pontífice.

Lo presentaron los reyes Católicos, por prelado en la iglesia de Astorga, de ella pasó a Badajoz y de ella a Cartagena, donde el m ismo Papa le envió el apelo de Cardenal, con título en Santa Cruz de Jerusalén, de allí a la iglesia de Sigüenza para terminar en la de Plasencia. Murió en Roma en 16 de diciembre  de 1.523, y dejó en casa de su hermano Juan de Carbajal y Sande, un gran pedazo de la preciosísima  y estimada reliquia del Iignum Crucis, que con veneración se  conserva en ella, siendo uno de los mayores de aquel divino madero.

En 3 de Diciembre de 1,704, el corregidor de Cáceres, hizo presente  a su ayuntamiento que, por muerte del conde de la Enjarada, resulto vinculada esta preciosa reliquia, según clausulas en su testamento, con la prevención que se ganasen bulas apostólicos, para que de ningún modo se pudiese sacar de la capilla y casa en que murió, y teniendo noticias de que el nuevo conde quería conducirla a Toledo, lo hizo presente para que la villa no lo permitiese extraer una reliquia tan insigne.

Pese a todas estas previsiones el Iignum Crucis, que trajera de Roma el inquieto D. Bernardino de Carbajal, fue sacado de Cáceres en el siglo XIX, por los sucesores de los duques de Obrantes, Condes de la Quinta Enjarada , ignorándose su paradero.

                                          

( Fuentes Simon Boxoyo)                           

 

Agustín Díaz